Neuroliderazgo Estoico y el mito del líder emocionalmente inteligente
Liderazgo y emociones El neuroliderazgo estoico cuestiona el mito del líder emocionalmente inteligente. En tanto se confunde, y lo hace con frecuencia, la inteligencia emocional con "emocionalismo". Desde la neurociencia, liderar bien no significa dejarse guiar por las emociones, sino comprenderlas, regularlas y tomar decisiones con calma, criterio y autocontrol, incluso en situaciones de presión e incertidumbre. Durante los últimos años se ha repetido hasta la saciedad que un buen líder debe ser, ante todo, emocionalmente inteligente. La idea es atractiva, bienintencionada y, en parte, cierta. El problema aparece cuando este concepto se simplifica en exceso y se convierte en un eslogan vacío. En la práctica, muchas organizaciones han confundido gestionar emociones con dejarse llevar por ellas, y han promovido un tipo de liderazgo donde expresar, compartir y mostrar emociones se considera casi una obligación moral. Desde la neurociencia —y desde la experiencia real en e...