Por qué discutimos peor cuando tenemos razón
A más razón, peor discutimos ¿Por qué las discusiones empeoran cuando creemos tener razón? La neurociencia explica cómo el ego, la amígdala y los sesgos cognitivos secuestran nuestra capacidad de escuchar y resolver conflictos. Hay algo curioso —y profundamente humano— en los conflictos: cuanto más convencidos estamos de tener razón, peor solemos discutir. No es casualidad. Tampoco falta de inteligencia. Es cómo funciona nuestro cerebro y la neurociencia lo explica. En muchas discusiones laborales, familiares o sociales, el problema no es solo el desacuerdo. El verdadero problema aparece cuando nuestro cerebro interpreta que “tener razón” equivale a proteger nuestra identidad, nuestro estatus o incluso nuestra supervivencia social. Y ahí es cuando nos bloqueamos y dejamos de escuchar. Como consultor, he visto este fenómeno repetirse una y otra vez en empresas, reuniones de dirección y equipos perfectamente preparados técnicamente. Personas brillantes que, precisamente por e...