Por qué las reuniones largas agotan el cerebro (y qué hacer)
Las reuniones largas son poco efectivas y agotan el cerebro, reducen la atención y empeoran las decisiones. Descubre qué ocurre en el cerebro y cómo diseñar reuniones más productivas basadas en su funcionamiento. Si preguntamos a cualquier directivo cuál es uno de sus mayores ladrones de energía, la respuesta suele salir rápido: reuniones largas, eternas y poco productivas . Y no es solo una sensación subjetiva o una queja cultural. Desde la neurociencia , las reuniones mal diseñadas son auténticas fábricas de fatiga mental . El problema no es reunirse. El problema es cómo y cuánto . Veamos qué ocurre en el cerebro durante esas reuniones interminables… y, sobre todo, qué podemos hacer para que dejen de agotar a las personas y a la organización . El cerebro no está diseñado para reuniones largas Nuestro cerebro es un órgano extraordinario, pero tiene límites claros. Uno de ellos es la capacidad de atención sostenida . En condiciones normales: La atención focalizada empieza a ...